La memoria es un concepto que abarca la historia misma del ser humano, las civilizaciones se evidencian a través de ella, es la que permite crear y recrear la historia de nuestros antepasados y hasta la de nosotros mismos.
Esta ciudad ha sufrido todo tipo de acciones coercitivas modificando los valores, la cultura y el pensamiento, es indudable que nuestra memoria ha sido intervenida, y hasta nosotros mismos queremos borrar esas historias terroríficas a las que fuimos y somos sometidas, los ochenta y los noventas nos traumo, la violencia, la pobreza que produjeron esos momentos tan marcados hicieron de nosotros unos seres llenos de miedos ocultos, donde al parecer y a los ojos de otros somos muy fuertes pero esos sucesos tuvieron un efecto más profundo.
La muerte es pan de cada día, nuestros pensamientos empezaron a darle paso y a aceptar una serie de acciones justificando lo que pasaba y sigue pasando, como por ejemplo ese muerto quien sabe por que esta muerto, si lo mataron fue por algo... nuestra forma de aceptación se vio afectada y supeditada, luego llego la muerte de nuestro patrimonio, donde la renovación de la ciudad es el tema, sin importar que historia puede contener una construcción, el valor de la memoria es replanteado por intereses propios y como nuestra cultura ha sido modificada por una aceptación forzada que mas podemos hacer? no le veo salida a todas la atrocidades que cometemos con tal de tener borrado nuestra memoria, donde podemos dejar una huella de nuestros recorridos, nuestros quehaceres, de los amoríos callejeros, de aquellos encuentros cotidianos que permiten recrear una ciudad llena de vida?
La arquitectura moderna se impone, se construyen espacios para habitar o para transitar evitando una apropiación de la ciudad, evitando la invitación a que espacios públicos sean frecuentados, personalizados, amados, porque la estética parece abandonar la funcionalidad de estos mismos convirtiendolos en espacios ornamentales simplemente estéticos, no participativos para esta ciudad que se estremeció al no poder salir a compartir su ciudad por temor a morir por una bomba, por ser victima de una balacera, por ser victima de un ensayo de sicario en puntería... bueno a un sin numero de acciones.
Ahora Medellín no sufre ese tipo de acciones en las dimensiones que ocurrían en la época de Pablo Escobar, pero apenas estaba cogiendo vuelo para volver a salir resulto que su ciudad esta re-construida y los lugares que eran importantes en la ciudad ya no existen.
Medellín ha vivido una especie de lobotomía, con la que se pretende borrar día a día la memoria de cada habitante, la reconstrucción de nuestra cultura nos cuesta cada vez más pues es difícil reconstruir una memoria a pedacitos, es tratar de volver a armar una porcelana desastillada, la que muy seguro no quedara muy bien porque hay partes que se perdieron.
Esta ciudad ha sufrido todo tipo de acciones coercitivas modificando los valores, la cultura y el pensamiento, es indudable que nuestra memoria ha sido intervenida, y hasta nosotros mismos queremos borrar esas historias terroríficas a las que fuimos y somos sometidas, los ochenta y los noventas nos traumo, la violencia, la pobreza que produjeron esos momentos tan marcados hicieron de nosotros unos seres llenos de miedos ocultos, donde al parecer y a los ojos de otros somos muy fuertes pero esos sucesos tuvieron un efecto más profundo.
La muerte es pan de cada día, nuestros pensamientos empezaron a darle paso y a aceptar una serie de acciones justificando lo que pasaba y sigue pasando, como por ejemplo ese muerto quien sabe por que esta muerto, si lo mataron fue por algo... nuestra forma de aceptación se vio afectada y supeditada, luego llego la muerte de nuestro patrimonio, donde la renovación de la ciudad es el tema, sin importar que historia puede contener una construcción, el valor de la memoria es replanteado por intereses propios y como nuestra cultura ha sido modificada por una aceptación forzada que mas podemos hacer? no le veo salida a todas la atrocidades que cometemos con tal de tener borrado nuestra memoria, donde podemos dejar una huella de nuestros recorridos, nuestros quehaceres, de los amoríos callejeros, de aquellos encuentros cotidianos que permiten recrear una ciudad llena de vida?
La arquitectura moderna se impone, se construyen espacios para habitar o para transitar evitando una apropiación de la ciudad, evitando la invitación a que espacios públicos sean frecuentados, personalizados, amados, porque la estética parece abandonar la funcionalidad de estos mismos convirtiendolos en espacios ornamentales simplemente estéticos, no participativos para esta ciudad que se estremeció al no poder salir a compartir su ciudad por temor a morir por una bomba, por ser victima de una balacera, por ser victima de un ensayo de sicario en puntería... bueno a un sin numero de acciones.
Ahora Medellín no sufre ese tipo de acciones en las dimensiones que ocurrían en la época de Pablo Escobar, pero apenas estaba cogiendo vuelo para volver a salir resulto que su ciudad esta re-construida y los lugares que eran importantes en la ciudad ya no existen.
Medellín ha vivido una especie de lobotomía, con la que se pretende borrar día a día la memoria de cada habitante, la reconstrucción de nuestra cultura nos cuesta cada vez más pues es difícil reconstruir una memoria a pedacitos, es tratar de volver a armar una porcelana desastillada, la que muy seguro no quedara muy bien porque hay partes que se perdieron.
1 comentarios:
QUE BIEN, LEYENDO TUS COMENTARIOS EN ESTE ESPACIO ME DOY CUENTA DE QUE NO ERES TAN SURF COMO PENSABA....
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